TIENDA
Cuidados de
las Piezas
CUIDA TU PIEZA
Cuida tus metales
Para que tus piezas duren más tiempo, es importante seguir nuestras recomendaciones de cuidados.

Plata
En el caso de que tu pieza sea de plata, nuestras recomendaciones son:
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Evita químicos: perfumes, cremas, cloro, lejía, agua salada y sudor.
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No uses en piscina o playa.
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Limpieza suave: paño de gamuza o franela (nunca papel).
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Agua y jabón neutro si está sucia, secar inmediatamente.
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Bicarbonato (solo piezas sin piedras): con cuidado.
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Guarda en bolsa anti-oxidación o paño de algodón.
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Separada de otras joyas para evitar rayones.
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Ambiente seco: nada de baños o lugares húmedos.
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Si se pone negra: limpia con producto específico o bicarbonato + papel aluminio (solo piezas lisas).
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Evita limpiadores ultrasónicos y pastas dentales.
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Úsala a menudo (el roce retrasa el ennegrecimiento).
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Limpia cada 1-2 semanas si la usas a diario.
Oro
En el caso de que tu pieza sea de oro, oro rosado u oro blanco; nuestras recomendaciones son:
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Evita químicos: perfumes, lacas, cloro, lejía y productos de limpieza.
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Quítatelo para hacer deporte (el sudor no daña el oro puro, pero sí aleaciones).
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No lo uses en piscina o playa (cloro y sal debilitan aleaciones y engarces).
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Limpieza suave: paño de microfibra o gamuza (nunca papel).
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Agua tibia y jabón neutro con un cepillo suave, aclarar y secar bien.
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Evita limpiadores ultrasónicos si tiene piedras blandas (perlas, ópalos, turquesas).
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Guarda en joyero o bolsa de tela separado de otras joyas (el oro roza y se raya).
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Ambiente seco: lejos del baño o fuentes de humedad.
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Para oro blanco: necesita baño de rodio periódico (cada 1-2 años) si pierde brillo.
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No uses pastas dentales o bicarbonato (rayan el oro).
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Límpialo cada pocas semanas si lo usas a diario.
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Revisa cierres y engarces cada cierto tiempo para evitar pérdidas.


Cobre
En el caso de que tu pieza sea de cobre, nuestras recomendaciones son:
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Se oxida rápido con la humedad y el sudor (torna marrón o verdoso).
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Limpia con limón y sal o con vinagre y bicarbonato.
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Seca inmediatamente después de cada uso o limpieza.
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Para mantener brillo: guarda en seco con papel antióxido.
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Evita químicos como lejía o amoniaco.
Chapado 18k
En el caso de que tu pieza sea de chapa de oro de 18kt, nuestras recomendaciones son:
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No te metas a bañar con ellos.
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No les apliques perfume de manera directa.
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No los intentes lavar o limpiar con químicos, aunque sean para joyas.
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Evitar contacto con sustancias que contengan químicos (alcohol, por ejemplo).
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Evita dormir usando la(s) pieza(s).
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Ten cuidado de no jalar las cadenas y con los broches para que no se truenen o rompan, todo está hecho a mano y es delicado.
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Trata de alternar tus piezas, ya que el PH de cada persona es diferente y se pueden obscurecer o manchar más rápido si tienes un PH más alto (la sudoración corporal es corrosiva si expones tus accesorios de manera muy frecuente a tu piel).


Alpaca
En el caso de que tu pieza sea de alpaca, nuestras recomendaciones son:
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No contiene plata real: es una aleación de cobre, níquel y zinc.
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Limpieza suave con agua y jabón neutro; secar bien.
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Pulir con paño de gamuza (no usar limpiadores de plata real).
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Evita cloro, sal y ácidos (dañan el baño o el acabado).
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Guarda en lugar seco y separado de otras joyas.
Acero Inoxidable
En caso de que tu pieza sea de acero inoxidable, nuestras recomendaciones son:
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Es muy resistente: no se oxida ni mancha con facilidad.
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Limpia con agua y jabón neutro usando un paño suave.
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Secar bien para evitar marcas de agua.
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Pulido ocasional: paño de microfibra o gamuza; no necesita productos especiales.
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Evita cloro y sal prolongados (pueden picar el acabado con el tiempo).


Latón y Bronce
En caso de que tu pieza sea de latón o bronce, nuestras recomendaciones son:
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Evita agua, sudor y humedad (se oxidan y crean pátina verde).
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Limpia solo con paño seco o gamuza; no uses limpiadores líquidos agresivos.
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Para recuperar brillo: pasa medio limón con sal o pasta de bicarbonato (aclarar y secar muy bien).
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Guarda en bolsa zip o envuelto en tela para evitar que humedezca.
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No uses en piscina, playa o al hacer deporte.
CUIDA TU PIEZA
Cuida tus piedras
Para que tus piezas duren más tiempo, es importante seguir nuestras recomendaciones de cuidados.

Piedras Duras
En el caso de que tu pieza tenga piedras como diamante, zafiro, esmeralda, rubí, topacio o zirconia; las cuales cuentan con una dureza de 7+ en la escala de dureza de Mohs, nuestras recomendaciones son:
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Se pueden limpiar con agua tibia y jabón neutro + cepillo suave.
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Secar bien con paño de microfibra (sin dejar restos de jabón).
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Sí admiten limpiador ultrasónico (excepto si tienen inclusiones o fracturas visibles).
Piedras Blandas
En el caso de que tu pieza tenga piedras como ópalo, turquesa, lapislázuli, perla, ámbar o coral; las cuales cuentan con una dureza del 2 al 6.5 en la escala de dureza de Mohs, nuestras recomendaciones son:
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NUNCA limpiador ultrasónico, vapor ni cepillo duro.
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Solo paño ligeramente húmedo (sin mojar engarces si son porosos).
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Sin jabón ni productos químicos (absorben líquidos y se manchan).
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Proteger del sol prolongado (ópalo y amatista pueden perder color).
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Las perlas: pónselas después del perfume y maquillaje; límpialas con paño seco tras usarlas.


Piedras Porosas
En el caso de que tu pieza tenga piedras como, turquesa, malaquita o coral; las cuales cuentan con una dureza del 3 al 6 en la escala de dureza de Mohs, nuestras recomendaciones son:
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Evita cualquier líquido (sudor, agua, cremas, perfumes).
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No las sumerjas nunca.
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Limpieza solo en seco con paño suave.
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Guárdalas en lugar seco (la humedad las deteriora).
Piedras Orgánicas
En el caso de que tu pieza tenga piedras como perlas, ámbar, coral o concha; las cuales cuentan con una dureza del 2 al 4.5 en la escala de dureza de Mohs, nuestras recomendaciones son:
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Son muy sensibles a ácidos y calor.
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No las limpies con alcohol, vinagre ni limón.
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Guarda en bolsa de tela suave (nunca en contacto con otras piedras duras).
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El ámbar: puede rallarse con facilidad; límpialo solo con aceite de oliva y paño.

CUIDA TU PIEZA
Más Información
En esta sección encontrarás información general sobre el cuidado de tus piedras, metales y explicación detallada sobre la escala de Mohs.
CUIDADOS GENERALES DE METALES
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No uses limpiadores ultrasónicos (pueden dañar acabos o piedras).
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Quítatelos para bañarte, dormir o hacer actividad física.
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Guarda cada pieza por separado para evitar rayones.
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Si notas manchas o mal olor, límpialo inmediatamente (la humedad acumulada puede irritar la piel).
CUIDADOS GENERALES DE PIEDRAS
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Evita golpes y ralladuras (aunque sean duras, pueden astillarse en bordes o fracturas internas).
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No las expongas a cambios bruscos de temperatura (pueden agrietarse o romperse).
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Quítatelas para hacer deporte, limpieza doméstica o dormir.
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Limpia solo con paño húmedo y suave (nada de limpiadores ultrasónicos ni vapor).
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No uses químicos agresivos (cloro, lejía, amoniaco, ácidos, acetona).
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Guarda cada pieza por separado en bolsa de tela o joyero acolchado.
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Revisa engarces periódicamente para evitar pérdidas.
SI TIENES DUDAS SOBRE LOS CUIDADOS DE TU PIEZA...
Por favor contáctanos al correo de hola@fikajoyeria.com.
¿Qué es la escala de Mohs?
La escala de Mohs es un sistema que mide la dureza de los minerales y piedras, es decir, su resistencia a ser rayados por otro material. Fue creada en 1812 por el mineralogista alemán Friedrich Mohs.
¿Cómo funciona?
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Es una escala cualitativa y ordinal del 1 al 10, donde 1 es el más blando (se raya con facilidad) y 10 es el más duro (raya a todos los demás).
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Un mineral raya a cualquier otro que tenga un número menor en la escala.
Aplicación en joyería:
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Piedras duras (7–10): diamante, rubí, zafiro, topacio, cuarzo (incluye amatista, citrino, ágata). Resisten bien el uso diario, pocos rayones.
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Piedras medias (5–6): esmeralda (7.5–8 en teoría pero frágil por inclusiones), turmalina, ópalo (5.5–6.5). Requieren más cuidado, pueden rayarse con polvo doméstico (el sílice del polvo tiene dureza 7).
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Piedras blandas (1–4): talco, yeso, fluorita, malaquita (3.5–4), lapislázuli (5–5.5 en realidad, pero frágil). Muy propensas a rayarse; joyería de uso ocasional.
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Perlas y ámbar (no son minerales): dureza ~2.5–3; requieren extremo cuidado.
Dato práctico:
Un material solo puede rayar a otro si es más duro. Por ejemplo:
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El polvo doméstico (contiene cuarzo, dureza 7) puede rayar esmeraldas (dureza ~7.5 pero con fracturas).
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Una uña (2.5) no raya una moneda (3), pero un cuchillo (5.5) sí raya la moneda.
En resumen: a mayor número en la escala de Mohs, más resistente al rayado (no a los golpes, que es la tenacidad).